Una fórmula cooperativa para vivir en Móstoles sin arruinarse
Conseguir un techo a precio razonable en Móstoles se ha convertido, para muchos vecinos, en una auténtica carrera de obstáculos. Con ese punto de partida, el grupo municipal de Más Madrid ha anunciado que llevará al próximo Pleno del Ayuntamiento una iniciativa para impulsar cooperativas de vivienda sin ánimo de lucro sobre terrenos públicos del municipio.
La idea es sencilla sobre el papel: el Consistorio cedería suelo municipal a estas cooperativas, que serían las encargadas de levantar los edificios y de gestionarlos después. Quienes vivan en esas promociones no tendrían que comprar la casa en el mercado convencional, sino acceder a ella mediante el pago de una cuota periódica, amparados en un derecho de uso de larga duración.
El derecho de superficie, pieza clave del sistema
La propuesta se apoya en la figura del derecho de superficie y en la cesión de uso. El Ayuntamiento pondría a disposición de las cooperativas los terrenos adecuados, mientras que estas asumirían la financiación y la ejecución de los proyectos siguiendo las condiciones que marcara el propio Consistorio. De este modo se elimina uno de los mayores lastres del precio final de una promoción: el coste del terreno. El objetivo, según la formación, es abaratar el acceso al piso y restar peso a la especulación inmobiliaria.
Los cooperativistas podrían mantener su derecho de uso durante un periodo prolongado y, dependiendo de las reglas que fije cada proyecto, incluso transmitirlo a sus herederos. Una fórmula que busca combinar estabilidad y precios por debajo de los que dicta el mercado.
¿Por qué ahora? Los datos de la ciudad
La formación municipalista justifica la medida por la situación que atraviesa el mercado local. Según los datos que maneja el grupo, el alquiler en Móstoles ya se sitúa por encima de los 14 euros por metro cuadrado, mientras que la compra pasa de los 3.000 euros por metro cuadrado. A ello se añade un dato revelador: la vivienda pública apenas representa en torno al 0,7 % del parque residencial de la ciudad, un porcentaje muy bajo que, a su juicio, obliga a explorar nuevas formas de promoción residencial.
El perfil al que apunta la propuesta es claro: jóvenes que quieren emanciparse y se topan con precios imposibles, y familias que lo pasan mal para afrontar la renta mensual o el ahorro necesario para comprar.
Experiencias que ya funcionan
Para defender la viabilidad del modelo, Más Madrid señala proyectos de referencia como Entrepatios, en Madrid capital, y La Borda, en Barcelona. Son ejemplos de cooperativas vecinales que llevan años demostrando que existe una alternativa a la compraventa tradicional, con viviendas gestionadas por sus propios usuarios y costes más ajustados.
Arrancaría con un proyecto piloto
La iniciativa no nacería a lo grande. El grupo propone comenzar con un proyecto piloto que permita comprobar si el sistema encaja en el municipio y sentar las bases de futuras promociones cooperativas. Antes habrá que dar varios pasos: identificar qué parcelas municipales pueden destinarse a vivienda, fijar las condiciones de adjudicación mediante licitación y concretar la financiación, los requisitos de acceso y el importe de las cuotas.
Jesús Arrabé, portavoz de Más Madrid Móstoles y candidato a la Alcaldía, defiende que el Consistorio cuenta con herramientas para intervenir en esta materia y reclama poner en marcha medidas que faciliten que los vecinos puedan acceder a una vivienda.
Ya han pedido otras medidas
Esta propuesta no llega sola. El grupo ya ha trasladado al Ayuntamiento otras iniciativas relacionadas con el mismo problema, como la movilización de pisos vacíos, una inversión de al menos dos millones de euros anuales para adquirir y promocionar vivienda municipal, o la declaración de Móstoles como zona de mercado residencial tensionado.
En la misma ronda de anuncios, la formación ha anticipado que presentará una moción de apoyo a la huelga de profesores que comenzó el 14 de octubre, y que pedirá explicaciones sobre las consecuencias del informe que la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid aprobó el 30 de septiembre, relativo a las cuentas municipales de 2022 y a las de sus organismos dependientes.
Queda ahora ver cómo responde el Pleno. Para muchos mostoleños que observan con preocupación los precios del alquiler y de la compraventa, cualquier fórmula que abra opciones de vivir en la ciudad a un coste más razonable es, como poco, motivo para seguir la conversación con atención.


