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Hogar

Los terrenos de la Lledó en Móstoles salen a subasta: 600 viviendas a un paso del centro

El suelo de la calle Rubens sale por 50 millones y podría acoger unas 600 viviendas, con un 20% de carácter social, tras años de bloqueo.

La antigua fábrica de Lledó sale a subasta y Móstoles se acerca a un nuevo barrio de 600 viviendas

Uno de los grandes asuntos pendientes del urbanismo mostoleño acaba de dar un giro importante. El suelo donde durante décadas funcionó la fábrica del Grupo Lledó, en la calle Rubens, ha salido a subasta por 50 millones de euros. Este paso abre la puerta a que la parcela acabe convertida en un desarrollo residencial de unas 600 viviendas, en plena ciudad y a solo un cuarto de hora andando de la Plaza de España.

Cómo funciona la subasta

La primera fase del proceso permanecerá abierta hasta el 13 de octubre, con presentación de ofertas en sobre cerrado. Después, los siete mejores postores pasarán a una segunda ronda online cuya resolución está prevista para principios de noviembre. La oferta económica servirá, en gran parte, para hacer frente a las deudas de la empresa: los ingresos se destinarán a cubrir una deuda que ronda los 46 millones de euros, con acreedores como BBVA, Santander, Rena Equity Partners o Fogasa.

De zona industrial a futuro residencial

El proyecto que se ha manejado en los últimos años partía de unos 550 pisos, aunque las referencias actuales de la subasta ya hablan de alrededor de 600. El ámbito ocupa 29.285 metros cuadrados de suelo, con 58.570 metros cuadrados de edificabilidad residencial. Los edificios podrían alcanzar las ocho plantas más ático y sumar hasta 859 plazas de garaje. Además, un 20% de las viviendas tendrá carácter social.

No es un tema nuevo en la ciudad. En febrero de 2024, el Pleno del Ayuntamiento aprobó la iniciativa privada para desarrollar el ámbito SUNC-3 Cid Campeador, con 556 viviendas, 56 de ellas con algún régimen de protección pública. Meses después, en marzo de ese año, se dio luz verde a la ejecución privada, con la idea de transformar los antiguos terrenos industriales en un nuevo espacio residencial.

El problema llegó poco después. El Grupo Lledó había dejado de operar en 2022 y a finales de 2024 entró en concurso necesario de acreedores, lo que puso en entredicho todo lo planificado. La venta del suelo se convirtió en uno de sus principales activos, y es justamente la liquidación de la compañía la que ha desembocado en la subasta actual.

Un pulso judicial ya resuelto

El proceso tampoco ha estado exento de polémica. Se presentó un recurso contra la aprobación del SUNC-3 que cuestionaba si se había acreditado el cumplimiento de las condiciones del planeamiento: el traslado de la actividad industrial dentro del municipio y el mantenimiento del empleo. El asunto acabó en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

La sentencia, conocida el 27 de abril de 2026, desestimó el recurso contencioso-administrativo y avaló continuar con la iniciativa privada. Los magistrados consideraron que, como la actividad empresarial ya había desaparecido, la condición vinculada al traslado de la industria no podía frenar el desarrollo del ámbito. Según la documentación del concurso y las inspecciones realizadas, no quedaba actividad que trasladar.

Con este escollo despejado, lo que se ha desbloqueado es la propiedad del suelo dentro del proceso concursal. Ya hay operadores interesados: entre ellos figuran la promotora Pryconsa y la cooperativa Cooperopen, que precisamente impulsó el concurso necesario de la empresa en diciembre de 2024.

¿Qué viene ahora?

Conviene ser cautos: que la parcela cambie de manos no significa que las excavadoras vayan a llegar mañana. El nuevo propietario tendrá que desarrollar la actuación urbanística, completar la gestión del ámbito y conseguir las licencias y autorizaciones necesarias antes de iniciar las obras.

El caso cobra además sentido dentro de una estrategia más amplia. En marzo de 2026, el Ayuntamiento anunció que los desarrollos SUS R1, SUS R4 y SUNC-4 permitirían impulsar más de 13.000 viviendas en distintos puntos de la ciudad, con cerca del 60% protegido. El SUNC-4, sobre los antiguos terrenos de Móstoles Industrial (Moinsa), podría superar el millar de pisos.

A diferencia de esas grandes expansiones en la periferia, la actuación de la antigua Lledó apuesta por reciclar un espacio industrial situado en una zona bastante céntrica. Si todo avanza, la calle Rubens podría acoger uno de los principales desarrollos residenciales del centro de Móstoles, con un impacto directo en el paisaje urbano y en la oferta de vivienda para los vecinos.