Estafas en Móstoles: la Policía Nacional desgrana los timos que más están preocupando
Los vecinos de Móstoles tienen motivos para andarse con ojo últimamente. La Policía Nacional ha constatado un aumento de los engaños en la ciudad durante los últimos meses y, por eso, el agente Sobrino ha dedicado su sección divulgativa a repasar los métodos que están dando más quebraderos de cabeza a día de hoy. El balance deja casos tan llamativos como el de una pareja a la que llegaron a sacar cerca de 20.000 euros.
El timo del familiar en apuros: el que más daño está haciendo
Según ha explicado el agente, la estafa del familiar en apuros es la que peores consecuencias está dejando en la ciudad. El procedimiento es siempre parecido: los delincuentes abordan a la víctima por la calle o se ponen en contacto con ella por teléfono o WhatsApp fingiendo ser un hijo, un sobrino u otro pariente que necesita dinero con urgencia. Las excusas más habituales son un accidente, una avería, una multa o la pérdida del móvil.
En el último caso registrado en Móstoles, los estafadores llegaron a asegurar a la pareja que su hija había cometido un delito y que necesitaba el dinero para pagar la fianza. Para dar credibilidad al relato, además, se identificaron como agentes policiales. La factura: cerca de 20.000 euros. Desde el cuerpo apuntan que las víctimas habituales suelen ser personas mayores o ciudadanos de los que los delincuentes poseen datos concretos, algo que hace el engaño todavía más creíble.
El abrazo cariñoso: afecto de mentira para vaciar bolsillos
Otro de los engaños más recurrentes en las últimas semanas es el conocido como timo del abrazo cariñoso. En esta ocasión, una persona se acerca a la víctima en plena calle con una excusa afectuosa: finge conocerla o le pide un abrazo. Mientras gana su confianza, aprovecha el contacto físico para llevarse joyas, relojes, cadenas, carteras o dinero.
El agente Sobrino ha detallado que esta práctica la llevan a cabo sobre todo mujeres, que se acercan a las personas mayores dándoles un abrazo y diciéndoles que les recuerdan a su abuelo o a su abuela. Son, según ha señalado, individuos muy sigilosos, capaces de pasar desapercibidos hasta que la víctima comprueba que le falta algo.
La estafa de la mancha: la distracción como arma
El tercer método que más preocupa se basa en la distracción. Los delincuentes ensucian la ropa de la víctima con alguna sustancia, por ejemplo una salsa, y a continuación se acercan para advertirle de la mancha y ofrecerse amablemente a limpiársela. Mientras la persona está pendiente de su ropa, aprovechan para sustraerle la cartera, el teléfono móvil u otros objetos personales.
Este engaño puede afectar especialmente a personas mayores, turistas o quienes llevan bolsos fáciles de abrir. Ante estas situaciones, la recomendación del agente es clara: desconfiar de la ayuda insistente de desconocidos y revisar las pertenencias de inmediato.
Qué hacer para no caer en el engaño
La Policía Nacional de la localidad mostoleña insiste en una serie de precauciones básicas: desconfiar de desconocidos que pretendan establecer contacto físico de forma insistente, vigilar bien los objetos personales y, sobre todo, comprobar cualquier petición de dinero antes de realizar una transferencia. Un par de minutos de verificación pueden ahorrar un disguro muy grande.
Si sospechas que te están intentando engañar o ya has sido víctima de un timo, desde el cuerpo aconsejan contactar con la Policía Nacional a través del 091 y presentar denuncia. En una ciudad como Móstoles, estar informados de estos métodos es la primera defensa para que ni nosotros ni nuestros mayores acabemos en la lista de afectados.


