Economía

Un año de AMÁS Café: el proyecto que convierte el café de especialidad en empleo en Móstoles

La cafetería formativa de Fundación AMÁS en Móstoles celebra su primer año con un 65% de inserción laboral entre las personas participantes.

Una cafetería que sirve mucho más que café en Móstoles

Casi sin darnos cuenta, ya ha pasado un año desde que AMÁS Café abriera sus puertas en el Centro Cultural Villa de Móstoles. Lo que empezó como una apuesta por el café de especialidad se ha consolidado como una auténtica vía de acceso al trabajo: el proyecto, impulsado por Fundación AMÁS junto al Ayuntamiento a través de Móstoles Desarrollo, cierra su primer ejercicio con un 65% de inserción laboral entre las personas con discapacidad que han pasado por su formación.

De escuela de baristas a puente hacia el empleo

La idea con la que arrancó la iniciativa, en octubre de 2025, era sencilla pero potente: crear una escuela de formación dentro de un establecimiento real, abierto al público, donde aprender un oficio ejerciéndolo. El planteamiento inicial contemplaba preparar a diez personas con discapacidad intelectual como baristas de café de especialidad, pero el programa ha acabado formando a 15 participantes durante este primer año.

Y los resultados acompañan: dos de cada tres personas que han pasado por el programa ya se han insertado laboralmente. Además, el proyecto ha tendido puentes con 16 empresas, un contacto valioso que acerca la formación a las oportunidades profesionales reales y favorece la continuidad de los itinerarios de cada participante.

Aprender un oficio y mucho más

AMÁS Café no se queda en las máquinas de café. La propuesta formativa combina las técnicas propias del barista con la preparación como ayudante de camarero y ayudante de cocina, y le suma un componente igual de importante: las competencias personales. Comunicación, autonomía, atención al cliente o la relación con otras personas son habilidades que marcan la diferencia a la hora de conseguir y mantener un puesto de trabajo.

El día a día en la cafetería, con clientes reales y tareas organizadas, permite que los participantes se familiaricen con las responsabilidades de un empleo. Para las personas con discapacidad intelectual, un colectivo que sigue topándose con barreras importantes en el mercado laboral, este acompañamiento práctico y los apoyos individualizados pueden ser decisivos.

Un espacio municipal al servicio de la inclusión

La ubicación elegida no es casual: la cafetería se instaló en el Centro Cultural Villa de Móstoles, en la plaza de la Cultura, aprovechando un espacio municipal para ofrecer un servicio a la ciudadanía y, de paso, generar oportunidades de formación. Quienes acuden a tomar un café encuentran un entorno donde la diversidad forma parte de la rutina y las capacidades profesionales se demuestran en la práctica.

Desde la inauguración, el proyecto también ha contado con entidades y empresas vinculadas al mundo del café y de la inclusión social, un tejido de apoyo que refuerza el modelo y multiplica su alcance.

El Ayuntamiento quiere ir más allá

El balance ha llegado hasta el Consistorio: el alcalde, Manuel Bautista, se ha reunido con representantes de Fundación AMÁS para conocer los resultados, repasar este primer año y estudiar nuevas vías de colaboración. El Gobierno municipal ha trasladado su intención de ampliar este modelo para seguir generando oportunidades laborales en el municipio.

Los próximos pasos pasan por consolidar los resultados actuales, estrechar la relación con las empresas y facilitar que más personas puedan beneficiarse de una fórmula que une aprendizaje práctico, acompañamiento y experiencia profesional.

Mucho más que cafés servidos

En Móstoles podemos sentirnos orgullosos de una iniciativa que demuestra que la inclusión laboral no tiene por qué quedarse en palabras. Detrás de cada taza que sale de AMÁS Café hay esfuerzo, preparación y una oportunidad que se abre paso. El éxito del proyecto no se mide solo en personas formadas, sino en su capacidad para convertir el aprendizaje en empleo real. Si todavía no te has acercado a la cafetería del Centro Cultural, ya sabes: además de un buen café de especialidad, encontrarás un proyecto que está cambiando vidas en nuestra ciudad.