Diagnósticos al alza pero cirugías menos invasivas en Móstoles
Es una realidad que preocupa a muchas familias de nuestra ciudad: los casos de cáncer de mama están aumentando. Sin embargo, hay una noticia esperanzadora que proviene directamente de nuestro Hospital Universitario Rey Juan Carlos. A pesar de que se detectan más tumores, el número de mujeres que deben someterse a una extirpación total del pecho, conocida como mastectomía, no sigue la misma tendencia al alza. De hecho, gracias a los avances médicos, cada vez son menos las pacientes que necesitan esta intervención radical.
La Dra. María de Matías, jefa asociada de Ginecología en el centro hospitalario de Móstoles, ha aclarado recientemente cómo funciona este panorama. Los datos indican que, aunque el diagnóstico es más frecuente, la tecnología permite tratar muchos tumores mediante cirugías conservadoras, donde se salva la mama. Se estima que entre el 30 y el 40 por ciento de las pacientes con este tipo de cáncer en España son sometidas a una mastectomía, lo que suma unas 11.000 a 15.000 operaciones anuales en todo el país.
El papel crucial de la genética y la prevención
Dentro de esas cifras nacionales, existe un grupo específico que requiere atención especial. Alrededor de un 7 por ciento de estas cirugías son mastectomías reductoras de riesgo. Esto significa que se realizan en mujeres que, sin tener cáncer actualmente, presentan mutaciones genéticas de alto riesgo que hacen muy probable que lo desarrollen en el futuro. En España, esto supone entre 500 y 700 intervenciones al año. Paralelamente, ha crecido el número de mastectomías profilácticas, impulsado por un aumento en la realización de estudios genéticos familiares que permiten actuar antes de que aparezca la enfermedad.
La extirpación quirúrgica de todo el tejido mamario se recomienda cuando el tamaño del tumor no permite conservar la mama con garantías oncológicas o estéticas, cuando hay múltiples focos tumorales o si la radioterapia está contraindicada. También es una opción para aquellas pacientes que, tras recibir toda la información, deciden libremente optar por esta vía. En el caso de la prevención, se plantea principalmente en portadoras de mutaciones como BRCA1 o BRCA2, siempre tras una valoración individualizada en unidades especializadas como las que tenemos en nuestra localidad.
Una revolución tecnológica en el Hospital Rey Juan Carlos
La innovación llega a Móstoles de la mano de la cirugía robótica. Nuestro hospital ha realizado recientemente su primera mastectomía utilizando esta tecnología de vanguardia. La principal ventaja para las vecinas de la ciudad es que permite realizar la intervención mediante una pequeña incisión oculta en la axila. Esto evita dejar cicatrices visibles sobre la mama, un aspecto que mejora considerablemente el impacto psicológico y estético para la paciente.
Además, la visión tridimensional aumentada y la precisión del robot facilitan una disección muy cuidadosa. Esto ayuda a preservar mejor la piel y el pezón, lo que puede traducirse en un mejor resultado estético y una recuperación más confortable. Al ser menos agresiva, esta técnica reduce el traumatismo sobre los tejidos, lo que disminuye el dolor postoperatorio y favorece una vuelta a la normalidad más rápida. La mayoría de las pacientes recuperan una actividad cotidiana ligera en dos o tres semanas, aunque la recuperación funcional completa puede tardar entre cuatro y seis semanas.
Recuperación y reconstrucción mamaria
Una duda común entre las pacientes es la posibilidad de reconstruir el pecho tras la operación. La buena noticia es que la reconstrucción mamaria es posible hoy en la gran mayoría de los casos, ya sea de forma inmediata o diferida. Se calcula que más del 80 o 90 por ciento de las mujeres podrían ser candidatas a algún tipo de reconstrucción. La cirugía robótica no aumenta por sí sola el número de candidatas, pero al preservar mejor la piel y el complejo areola-pezón, mantiene una envoltura cutánea de mayor calidad que facilita los resultados estéticos de la reconstrucción inmediata.
Es importante recordar que, aunque la tecnología avanza, la seguridad oncológica sigue siendo el objetivo prioritario en cualquier intervención. Los riesgos, como sangrado o infección, deben ser gestionados con la misma precaución que en la cirugía convencional. Desde Móstoles, seguimos de cerca estos avances que mejoran la calidad de vida de nuestras vecinas y refuerzan la posición de nuestro hospital como referente en la lucha contra el cáncer.


