Gastronomía

El Restaurante Municipal de Móstoles sigue cerrado más de un año después

Más de un año sin atención presencial en el Restaurante Municipal de Móstoles: PSOE pide reabrirlo y el Gobierno apuesta por la comida a domicilio.

El Restaurante Municipal de Móstoles sigue cerrado más de un año después

El comedor público que garantiza la alimentación de personas en situación o riesgo de exclusión social en Móstoles acumula ya más de un año sin ofrecer atención de manera presencial. Lo que comenzó como una solución de urgencia se ha convertido en uno de los debates sociales más sensibles del municipio, con el equipo de Gobierno del PP y el PSOE defendiendo modelos de atención muy distintos.

El origen del problema se remonta al verano de 2025, cuando la empresa concesionaria del servicio se declaró en concurso de acreedores y suspendió el servicio de manera brusca. Para evitar que nadie se quedara sin su menú diario, el Ayuntamiento activó entonces un sistema de comida a domicilio para las personas usuarias, una fórmula que se mantiene hasta hoy y que el Gobierno municipal quiere convertir en el modelo definitivo.

El PSOE exige reabrir el comedor sin renunciar al reparto a domicilio

La coordinadora del Grupo Municipal Socialista, Susana López Antequera, denuncia que una medida planteada en su día como emergencia se haya alargado más de doce meses. Los socialistas reclaman volver a poner en marcha el restaurante y, al mismo tiempo, conservar el reparto en casa para quienes lo necesiten, de manera que ambas fórmulas convivan y ninguna persona pierda su apoyo.

Desde el PSOE insisten en que este recurso tenía una dimensión que va mucho más allá del plato de comida. Era, según recuerdan, un espacio donde personas vulnerables podían salir de casa, mantener rutinas diarias y relacionarse con otras personas. Para la edil, ese componente de convivencia forma parte de lo que el reparto a los hogares no logra reponer por completo.

López Antequera ha ido más allá y ha cuestionado las prioridades del equipo de Gobierno con dos cifras sobre la mesa: el precio máximo de una comida en el Restaurante Municipal era de 4,26 euros, mientras que Móstoles Desarrollo llegó a plantear una licitación de hasta 880.000 euros para servicios de catering durante cuatro años, un procedimiento que después fue retirado.

El Gobierno defiende la atención en los hogares

El Gobierno municipal de Manuel Bautista explica que el cierre se produjo de manera inesperada por el concurso de acreedores de la concesionaria y defiende que la respuesta de emergencia permitió garantizar la atención de todas las personas usuarias. El Ejecutivo asegura, además, que el servicio a domicilio ha recibido una valoración muy positiva por parte de quienes lo reciben.

El objetivo del Ejecutivo local es ahora consolidar este modelo de reparto en casa. Su argumento es que los beneficiarios presentan perfiles muy variados, con familias con niños entre ellos, y que atenderlos en sus propios hogares permite una respuesta más personalizada, cuida la intimidad de cada persona y evita recurrir a espacios compartidos que no resultaban cómodos para todo el mundo.

¿Qué está en juego en Móstoles?

El debate está servido. Para la oposición, el restaurante debe volver a ser el eje del servicio y la comida a domicilio un complemento para quien lo precise. Para el Gobierno, el futuro pasa por llevar la atención a cada hogar. Lo que está sobre la mesa, en definitiva, es cómo se cuida a los vecinos y vecinas que atraviesan momentos difíciles en nuestra ciudad, y desde aquí seguiremos pendientes de cómo evoluciona este asunto.